Este pasado lunes El Nuevo Día llevó a cabo el conversatorio “Negocios Speaker Series: Economía en Fortaleza,” que se trasmitió en vivo a través de su página de Internet. El mismo reunió a los 6 candidatos a la gobernación para hablar sobre el desarrollo económico de Puerto Rico. No le llamaron debate, pues el concepto se alejaba bastante del sistema tradicional de preguntas y respuestas, especialmente por el reto que le lanzaron a los candidatos para que expusieran sus propuestas o fórmulas para reactivar la economía, siguiendo el formato de los PechaKucha.

El PechaKucha, recomendado por los compañeros de Seriously Creative, es un formato de presentación que comenzó en Japón, y el cual tiene como objetivo presentar las ideas relevantes sobre un tema a través de 20 diapositivas durante 20 segundos cada una. En vez de dar una presentación de 40-60 minutos, este formato invita a ir “al grano”, logrando armonía entre el uso de la imagen, el tiempo de la charla y la presentación oral. En esta ocasión, los candidatos redujeron la exposición a 10 diapositivas durante 20 segundos cada una. 

El que los candidatos aceptaran el reto del Pechakucha fue la parte que más me llamó la atención (además del hecho que se iba a transmitir en vivo por Internet) y enseguida que me enteré, comencé a rastrear cómo estos aprovecharon la oportunidad maximizando  el uso de las redes sociales antes, durante y después de la actividad. ¿Por qué? Sencillo, porque entendí que tenían en sus manos una gran opción de hacer público algo que iba a ocurrir por primera vez, y a la vez que representaba algo diferente que les había implicado mucha preparación.

La idea, de solo pensarlo, se prestaba hacer bastante en las redes sociales, especialmente videos en vivo o live streaming a través de Periscope o Facebook Live, así como también pudieron contar historias en Snapchat.  Como por ejemplo, un saludo antes del evento para mostrar al público la actividad, el salón, algunas de las imágenes que iban a usar, si estaban “pompeaos”  en fin, que permitiera acercarlos a su gente y que sus fans/electores conocieran de su boca lo que estaba ocurriendo.

Antes del evento:

Para mi sorpresa, el mensaje que todos, TODOS los candidatos publicaron en sus cuentas de Facebook antes del evento fue el mismo: “el lunes voy a estar en el conversatorio y lo puedes ver por x enlace.” Cada mensaje fue publicado con un tipo de “flyer” de promoción del evento. Aquí tienen una muestra:

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  • Facebook
  • LinkedIn

 

Screen Shot 2016-08-17 at 3.55.48 PM
  • Facebook
  • LinkedIn

 

La única que mencionó lo del PechaKucha fue María de Lourdes Santiago, pero sin explicar a lo que se refería. Así, sin ninguna explicación ni detalle, publicaron lo esperado, lo normal. Las redes sociales existen para salirse de eso y sobre todo crear expectativas y conversación.

Mis sugerencias: Antes del evento pudieron haber “tripeado” con la idea del PechaKucha, partiendo con la explicación del mismo nombre de la técnica. De entrada se me ocurre que el formato le debe llamar la atención a un público joven porque es conciso y va al punto. Eso se prestaba para hacer, entre otras cosas:

  1. Snapchat stories: en esta plataforma hay una audiencia compuesta de gente más joven. Crear unas historias del “making of,” de lo que significa cada imagen, de los ensayos, del asunto de los 20 segundos, son solo algunas ideas de cosas que se pudieron haber hecho para crear expectativa y aumentar el alcance y la interacción.
  2. Facebook Live o Periscope: (dependiendo de la audiencia) Hacer una transmisión corta antes del evento, minutos antes, para explicar lo que iba a pasar, lo que era el Pecha Kucha, cuánto tiempo tuvieron que ensayar, etc. 

 

Durante el evento:

Para esta parte también entré a Twitter, además de Facebook y, ¿qué encontré? Lo esperado, nuevamente. O publicaron fotos del evento o un recordatorio con el mensaje, “ahora en el conversatorio entra a este enlace para que lo puedas ver.” Aquí hay un ejemplo:

 

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  • Facebook
  • LinkedIn

Hubo excepciones,  como la de David Bernier, quien capitalizó en los elementos de brevedad y de inmediatez en Twitter para ir contando lo que iba pasando, un post detrás de otro. Del total de sus mensajes, se registraron 144 ‘retuits,’ o número de veces compartidos, haciendo posible que el mensaje llegara a más gente.

 

Es muy fácil publicar en las redes la agenda diaria de los candidatos, pero siempre recomiendo indagar un poco más sobre de qué trata específicamente la entrevista o la actividad para que haya más detalles que un simple uso del “location” y que con la descripción se avive el interés.

Ninguno de los candidatos utilizó Facebook Live o Periscope para transmitir nada durante el evento.  Comento esto y no sé si una de las reglas del evento era no hacer transmisiones en vivo. Si no había restricciones no debió perderse esta oportunidad de darle  acceso al  evento al público que no lo estaba viendo por la página de Internet y a los que ya lo estaban viendo presentarles su ángulo y punto de vista. Entre los seis candidatos tienen casi 1 millón de seguidores en Facebook solamente, ¿cómo dejar pasar este chance?

Mis sugerencias: Hacer Facebook Live definitivo, aunque fuera para la parte del PechaKucha de su candidato que eran apenas 3 minutos y medio. Recuerden que la gente puede comentar y esa data es información que se puede ver después y analizar las respuestas de la audiencia a las propuestas. Esas conversaciones y hasta la reacciones utilizando emojis son sumamente valiosas para conocer el sentir de las personas y las cosas que realmente les interesan. Si no se podía hacer video en vivo, una alternativa hubiera sido subir fotos de las diapositivas que iban presentando y preguntarle a la gente qué pensaban de ellas.

Aún cuando los candidatos, como es el caso de Alexandra Lúgaro sean los que manejan todo o gran parte de lo que ocurre en sus redes, estoy segura que durante el evento algún voluntario le pudo hacer el favor de hacer el streaming o postear algo mientras ella tenía su participación.

Después del evento:

Manuel Cidre, María de Lourdes Santiago y Rafael Bernabe fueron los únicos que compartieron videos de su participación a través de Facebook el día después del evento. Gracias a eso, sus seguidores, que son alrededor de 163,000, tuvieron la oportunidad de ver lo que ellos hicieron, hacer comentarios y compartir la charla con otros. Eso es lo importante de las redes sociales, la interacción. De los tres, María de Lourdes Santiago  fue más allá, pues además del enlace oficial, explicó en el texto del “post” el origen de las imágenes que utilizó para su presentación y le añadió un voice over para que funcionara mejor en las redes.

 

Mi sugerencia: Después de la actividad, faltó que los demás compartieran lo que pasó allí, su sentir, cómo se sintieron con las preguntas, hablar un poco sobre los ‘bloopers,’ entre otras cosas. 

La realidad es que en estos días nada pasa a puerta cerrada. Las redes sociales nos dan acceso a lugares a los cuales no nos invitan. Allí se discutió mucha información de valor para los que vamos a votar en noviembre. Hay veces que nos enfocamos en nuestra participación, en los preparativos, pero en estos días no podemos olvidar cómo las redes sociales nos pueden ayudar a que nuestros fans estén con nosotros en el transcurso de esos preparativos durante la actividad y después de la misma. No se puede depender de la difusión en las redes solamente por parte de los organizadores del evento porque las personas que ellos tienen como audiencia en sus redes sociales probablemente es diferente a la de cada candidato. Aspirante a la gobernación, si una persona le dio “like” a tu página es porque te quiere conocer y quiere saber más de ti. ¡Aprovecha estas oportunidades! 

 

 

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