Ayer Business Insider publicó un artículo sobre las reacciones de algunas personas en Twitter en cuanto al discurso que dio Donald Trump en Pennsylvania, parado frente a un fondo de basura reciclada. Entendiste bien. El fondo, en vez de ser un paisaje bonito, un rótulo con el mensaje “Make America Great Again,” o la bandera de Estados Unidos, era basura.

 

 

Estas fueron algunas de las reacciones de las personas en Twitter. Incluyo además la traducción al Español de los comentarios: 


TRADUCCIÓN:

#1: Finalmente Trump usa un fondo que verdaderamente refleja lo que él es. 

#3: Empleado: ¿y para el fondo?
Trump: Algo que grite/comunique “TRUMP”
Empleado: Entendido. ¿ALGUIEN SABE DONDE PUEDO CONSEGUIR BASURA? 

 

TRADUCCIÓN:

#1: Trump es el candidato a presidente que engrana con este fondo de basura. Entiendes. Comprendes. Entendido.

#2: ¿Ese era Trump? ¡Qué bien engranaba con el fondo de basura como si fuera parte suya! ¡No podía verlo porque sólo encontré una montaña de basura!


Primero pensé si esa gente, que se tomó tiempo para ir a Twitter, expresarse sobre el tema y a compartir su interpretación, no tenía otra mejor cosa que hacer. Luego me pasó por la cabeza algo muy particular: se analiza en exceso desde que existen las redes sociales. ¿Por qué? Porque todo el mundo está pendiente a todo.

Gracias a las redes sociales y a los medios digitales tenemos la posibilidad de enterarnos de todo lo que está pasando, no importa si es en China, Australia, o Barranquitas. Por su factor de inmediatez, ya no tenemos que esperar ver las noticias de la tarde o noche para ver discursos como este.

Me enteré del discurso de Trump en Pennsylvania a través de Facebook porque Business Insider publicó el artículo en esa plataforma. La página de Facebook de esta publicación tiene 5.5 millones de “fans.” Esa es su audiencia en este canal, sin contar sus subscriptores de correo electrónico y seguidores en otras redes; sin contar las personas que no son sus “fans,” pero que se enteran porque algún pana le dio “like.” En fin, el potencial para alcanzar millones de personas en poco tiempo no tiene límites. 

Lo bueno de esto es que recibimos mucha información a diario. Casi puedo decir que nuestro conocimiento es más porque podemos leer sobre los temas que sabemos y sobre los que no dominamos; mejor aún, podemos opinar sobre lo que estamos leyendo o mirando. Muchos opinan porque tienen el tiempo; otros quieren aprovechar esa posibilidad de interacción con otros para aprender sobre sus posturas. Lo cierto es que, tomando en consideración en todo lo que la gente se fija hoy en día, no es nada raro que comenten sobre el fondo de basura reciclada.

La implicación que esto tiene para tu negocio, producto, o servicio en las redes sociales es que todo lo que hagas, lo hagas con mucha precaución porque todo el mundo está mirándolo… todo. Es como si no existiera un punto focal en una imagen o video porque todo es importante. La verdad es que la gente se fija en cada detalle de lo que escribes y de lo que “posteas.”

Cuando publiques una foto, verifica que sea de buena calidad. Cuando vayas a escribir algo, ten mucho cuidado con el lenguaje. Cuando subas un video de la cocina de tu restaurant, asegura que todo esté impecable. Por más pequeña que sea la cucaracha que está caminando por la pared, la gente se dará cuenta y lo primero que van a hacer es dejárselo saber al mundo. Cuida cada detalle. No lo olvides.

 

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